Trail del Torote

Por unos problemas de horarios y de logística, la que iba a ser la primera carrera del año, Media Maratón de Santa Pola, no pudo ser, así que dejamos enero en blanco, un amíguete me comento de esta carrera, relativamente cerca de casa (eso si en la provincia de Guadalajara), asequible para mi estado de forma y a un precio muy razonable, por lo que sin pensarlo mucho realice la inscripción. Finalmente el amíguete hizo peso en la parte trasera de los pantalones y no vino (bueno fue por el trabajo, pero así se pica para la próxima).

Las previsiones para el fin de semana eran de mucha lluvia, pero respeto bastante, aunque la mañana estaba fresca, el sol apuntaba en el cielo, ademas la hora de salida (11:00 a.m.) permitía tiempo suficiente para calentar el ambiente. En el polideportivo de Torrejon del Rey, pueblo donde a sus afueras discurría el recorrido de la carrera, fuimos acercándonos los 375 participantes a recoger nuestro dorsal y chip. Como siempre fui un poco justo de tiempo, pero sorprendentemente la mayoría de la gente fue todavía más tardona. La salida se retraso diez minutos los cual nos comunicaron por megafonía perfectamente mientras calentábamos sobre el campo de fútbol de la localidad, el cual vino también muy bien como “meodromo” de nervios de última hora. En la salida me encontré a un colega que venia también a correrla y como después demostraría estaba bastante fuerte.

La música estaba bastante alta, con lo que mientras charlábamos a gritos casi no nos damos cuentas de la cuenta atrás de la salida, que hizo un organizador de viva voz, sin megafonía de por medio y que a la mayoría nos pillo por sorpresa. Y de esta manera nos pusimos a devorar los primeros kilómetros a buen ritmo. Como Óscar estaba en mejor forma decidí ponerme tras el y aguantar a su ritmo todo lo que pudiera, lo cual no fue mucho porque a los tres kilómetros me empezó a coger metros, no le llegaba a perder, pero no le recortaba. Así que cambio de táctica, hacer mi carrera, sin más pretensión que una buena tirada larga.

En este primero tramo se intuía que íbamos cerca del río Torote, que daba nombre a la prueba, y digo intuía porque no se veía ni queriendo, solamente lo pudimos observar en un tramo de poco más de 5 metros, que se puede ver en una foto de este artículo más abajo. No obstante en general los paisajes no estaban mal del todo, sin llegar a ser una maravilla, pero con su belleza particular.

Ya teníamos la goma preparada e íbamos escalonados, por suerte era una prueba de pocos participantes, lo cual por otra vez me gusta más, he íbamos cómodos por algunos caminos estrechos, de esta manera no había que salirse del camino, con lo que beneficia claramente el entorno natural.

Y después de casi todo llano y algún falso llano sin mucha pendiente, nos acercamos al kilómetro siete, donde empiezan las cuestas más “graciosas”, una de las ventajas era saber que en la “cima”, allá por el kilómetro ocho, nos espera el avituallamiento. Me gusto mucho que si bien no iba rápido, no deje de correr en ningún momento como me paso en mi último trail, lo cual sin ser mucho, me hace ver que voy por el buen camino, y que si bien estoy siempre con dolor en la rodilla, en las carreras cuando calienta, me va respetando, otra cosa es la inseguridad en frío, pero lo seguiremos trabajando.

Una vez en el avituallamiento, tras beber un poco de agua y pillar un buen puñado de gominolas, que me sentaron como la virgen y como cual monstruo de las galletas , nos inbuimos en las buenas sensaciones de una larga bajada, por una pista ancha de casi un kilómetro de largo, hasta enganchar como un tramo de subidas y bajadas mas ligeras. Ha esta altura me paso un “veterano” del que me declaro fan total, esperemos llegar así ha esas edades, no le perdí de vista, pero tampoco le volvía a coger, menudo figura. Eso si lo que a veces suceda era que te venia un viento helado que te golpeaba con fuerza, y te hacia apretar los dientes

Los últimos kilómetros, ya con el pueblo a la vista, se dejaban correr fuertes, y si bien sentí durante la carrera un par de puntos de flojera, recobre todas las fuerzas y pude apretar ya hasta el final, terminado con buenas sensaciones y contento, haciendo el avión, lastima que no hubiera foto de este momento. El tiempo oficial 1:21:48, y una media de 5:28 el km. Bastante mejora con respecto al último trail que corrí en Segovia, de similares características y en el que termine penúltimo, aquí quede en mi comida tabla media que tanto me gusta. Y si bien nunca es el objetivo , un tiempo o una posición, sienta bien que te salgan las cosas, más sabiendo que queda mucho margen de mejora. La organización muy correcta, pese a su humildad, pero no falto de nada.

Primera carrera del 2015, y no me lleve malas sensaciones, aunque el dolor de la rodilla izquierda persiste, se va pudiendo gestionar, cuando elevemos kilómetros veremos que pasa. La próxima será la que debía ser la segunda media maratón del año, pero que se convierte en la primera, el 22 de febrero nos vemos en Media Maratón de Latina. #HighwayToMyDream

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