The Boys. Garth Ennis y Darick Robertson. 1ª Parte.

Al ser una obra completa de doce tomos en rústica, para no hacerlo excesivamente denso, voy a dividir la entrada en tres partes, abordando en cada una de ellas cuatro tomos.

Nos encontramos con una obra guionizada por Garth Ennis, la niña de mis ojos pese a sus metidas de pata ocasionales. Ya la simple mención del guionista nos pone en guardia de que dentro de sus hojas nos vamos a encontrar violencia y sexo explícito, en mi opinión para nada gratuito, introducido en momentos justos y que le da alivios a la historia. Eso si como ya comente en la entrada sobre la tambien historia del autor, Street of Glory, si eres vergonzoso no leas esto en el metro, puedes recibir miradas extrañas en ocasiones, dependiendo en que página te encuentres.

Con esta obra se pretende ir un poco más allá de lo que pretendía Alan Moore en Watchmen, creando una entidad que pudiera controlar a los superheroes en la gestión de sus poderes, motivo de disputa e incluso de una Civil War en el universo Marvel, incluso tanta tinta gastada en DC con la posibilidad de controlar a Superman. Pero Ennis va un paso más adelante, y crea un grupo de metahumanos, al servicio del gobierno, que da de ostias a los supers que se pasan de la raya.

El primer tomo recopila las seis primeras grapas que se publicaron en USA. En se nos presenta a El Carnicero, a la postre líder del grupo de metahumanos que se va a encargar de poner a raya a los superheroes. Después de un tiempo retirados vuelve a unir al grupo, e incorporan a una nueva adquisición, que nos sirve de hilo conductor para enseñarnos como se maneja el grupo.

Aquí se nos muestra el descontrol absoluto que tienen los supers, pudiendo hacer y deshacer a su antojo lo que les de la real gana, sin rendir cuentas a nadie por sus daños colaterales, siendo uno de estos lo que en un principio hace unirse a Wee Hughie al grupo protagonista de la serie.

Utilizando el chantaje como principal método de control sobre los supers, y la violencia en algunos casos desmedida, dan a conocer a todos los supers, que los chicos “buenos” están en la ciudad y han venido a controlarlos.

La mayoría del sexo que se representa en esta historia evidencia lo enfermo que esta Ennis, lo cual multiplicaría en extremo en su posterior obra, Crossed. Pero en general te hace reír bastante, haciéndote pensar que nosotros los lectores de su obra somos los auténticos enfermos. Ver de donde sale el hamster es todo un show.

En este segundo tomo, donde se recopilan las grapas Usa del 7 al 14, y nos presenta dos nuevos arcos argumentales a cual más bestia, pero para los que ya estamos preparados. Hay que reseñar que el sello Wildstorm cancelo la serie, pero era evidente que al público le gustaba, la sociedad Ennis & Robertson se empeñaron en continuar y apareció el sello Dynamite al rescate. En España, y en esta edición en particular (y la más reciente y espectacular integral) no notamos nada gracias a Norma Editorial.

El primer hilo lleva a nuestro grupo a investigar la muerte de un chico homosexual, de la que sospechan puede ser responsable un super.

Presentan a “La Leyenda”, interesante personaje del que solo se dan unas pinceladas, siendo el que les encarga el caso. Como no tambien aparecen superhéroes depravados con filias demasiado extrañas, y las expresiones sexuales más grotescas que puedes imaginar, pero en esta ocasión con una bajad de pistón, al menos hasta la resolución final, donde a Ennis se le va la pinza del todo, haciéndote reír una vez más.

Vamos conociendo matices de nuestros cinco protagonistas, siendo Wee Hughie en principio el más sensato, hasta que le hacen reventar. Carnicero es el tío mas cabron que te puedes echar a la cara, pero tiene su corazoncito, cuando crees que te ha sorprendido, no sabes lo siguiente que te espera, sino que se lo digan a Swingwing.

Puede parecer homófobo respecto a la homosexualidad, pero si de verdad crees eso es que no te has enterado de la vaina, y de verdad que no se como has llegado a leer hasta este punto de la historia.

En el segundo arco, los protas se van a Rusia, donde descubren una conspiración para dar un golpe de estado, patrocinada en la sombra por una empresa estadounidense.  Pareciendome algo más floja, aunque tenga buenos matices, incluso nuevos personajes destacables como “La Salchicha del Amor” y su desternillante kryptonita, aunque me gusta más en su faceta no super.

Otros como Nina Namenko creo que no esta suficientemente explotado, y no me llega a llamar la atención, pero para lo que dura da un poco igual.

Si tengo que quedarme con un momento de este arco, sería con el de la cara/pizza, violencia desagradable en estado puro, The Boys en su máxima expresión.

Tercer tomo y es cuando me doy cuenta de que estoy completamente enganchado a esta serie. Dentro de el encontramos las “grapas” USA del 15 al 22, y dos arcos argumentales.

En el primero ahondamos en la historia de amor de Wee Hughie, y un viejo conocido volvera de la tumba para ¿atormentarle?.

Quizá sea el más flojo hasta el momento, pero te va metiendo información, y vas conociendo varios detalles muy interesantes. Más trapos sucios de la Liga de la Justicia, perdón de los 7, y toda la basura que los rodea. Y “La Leyenda” va adquiriendo protagonismo…

En el siguiente arco, “No le miento, sargento”, la Leyenda contara toda la historia de “Los 7” y Vought-American a Wee Hughie, mientras el resto de “The Boys” mantiene una reunión en la cumbre para renegociar los términos de la tregua con “Los 7”.

Hilo tremendamente interesante, con mucho texto, y donde conoces la degeneración absoluto del termino Superheroe. Completamente imprescindible en la historia.

Pasando al tomo número 4, último que trataremos en esta entrada, encontramos las “grapas” Usa del 23 al 30, y un único arco argumental.

Esta historia me parece genial. Nos presenta a un nuevo grupo de supers, lo G-Men, vamos unos X-men de postín en toda regla. Este grupo no esta muy controlado por nuestros chicos, y necesitan volver a poner micros por la mansión, pero un grupo tan nutrido que lo hace bastante difícil.

Infiltran a Wee Hughie en un grupo menor dependiente de los mayores, una especie de cadetes, que viven fuera de la mansión y se pegan la vida padre.

Con este grupo sucederán anécdotas de lo más desternillantes, con ocurrencias macabras y sucias de Ennis, el cual no deja de sorprender con su depravación y sentido del humor.

Este arco argumental, siendo el más largo hasta el momento, se hace muy ameno y rápido de digerir, y con un final buenísimo. Una de las escenas finales de nuestros protagonistas andando decididamente hacia su destino, es de las mejores que he visto hasta el momento, IMPRESCINDIBLE.

Hasta aquí llegamos con este artículo, más largo de lo habitual, pero la ocasión lo merecia. Proximamente reseñaremos los siguientes cuatro tomos.

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Un pensamiento en “The Boys. Garth Ennis y Darick Robertson. 1ª Parte.

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